Buceando en el país del Nomeacuerdo

 Por Lucía Fortunati // luciafortunati@gmail.com

Como la cigarra, de Sergio Pujol.

Emecé. 270 páginas. 99 $

 

Es difícil no quedar obnubilado ante la figura de los ídolos de la infancia. Asumiendo este desafío, Sergio Pujol emprende una reedición de la biografía que había realizado en 1993 sobre la emblemática María Elena Walsh.  En los años que separan a ambos textos se dio un hito singular que modificaría sustancialmente a la primera publicación: la muerte de la artista. Si había sido difícil encarar este tipo de texto con la “juglarista” viva (asumiendo el inevitable riesgo de que la autora publicara nuevas obras tornando a la biografía incompleta), resultó quizás más imperioso homenajearla con una reelaboración que intentara suplir el vacío de su ausencia.

Pujol recorre las distintas etapas de la vida de María Elena, esforzándose por mostrar los caminos que la condujeron a ser un ícono para los niños, y a la vez evidenciando que fue mucho más que eso. Se adentra en su infancia, hace un fuerte hincapié en sus amistades, la sigue en sus viajes, en sus momentos de mayor y menor exposición mediática y pretende una prudente distancia a la hora de tocar la vida sentimental. Inclusive ensaya una ínfima crítica hacia el incidente de 1997 con la carpa docente que resulta más bien un recurso retórico para disimular la profunda admiración hacia la trovadora.  Si algo queda claro con el correr de las páginas, es la profunda admiración que Pujol profesa por quien elige como objeto de estudio. Ya adentrados en la era en dónde la objetividad parece una idea irrealizable, resulta contagioso el entusiasmo con el que el autor se aproxima a la vida de Walsh. ¿Cómo no identificarnos como lectores con la admiración hacia la poeta? ¿Es posible o acaso deseable despegarnos de las reminiscencias infantiles que su nombre nos invoca? A lo largo de todo el libro, Pujol nos describe porqué a lo largo de toda su vida María Elena Walsh fue aquella que nos recordó “que a la hora del naufragio/ y de la oscuridad/ alguien te rescatará/para ir cantando”.

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