Ácido nítrico al costumbrismo

por Mariano Vespa // marianovespa@gmail.com

El loro que podía adivinar el futuro, de Luciano Lamberti.
Editorial Nudista, 2012. 101 páginas. $65.

 

El cuento “El loro que podía adivinar el futuro” da nombre al esperado libro de Luciano Lamberti, publicado en forma reciente por Editorial Nudista. Así como sucedió en las novelas La solución final de Michael Chabon y Siete & El Tigre Harapiento de Leonardo Oyola, un loro posee poderes mágicos. En este caso, los ojos brillosos del pájaro proyectan imágenes futuras. El loro, perverso, le pide a su nuevo dueño pequeñas tareas “fascinantes” como comerse una mosca o infringirse pequeños cortes en los brazos. No hay que fiarse dado que: “en los pueblos, se dice: ‘tiene el loro’ cuando alguien enloquece, y ‘viene el loro’, cuando se aproximan tiempos difíciles”. El relato “La feria integral de Oklahoma” sigue por ese cauce siniestro. Un abuelo, capaz  de entablar conversaciones con animales es convocado por el enano de la feria para tener contacto con un oso que se  niega a hacer sus trucos. Cuando la feria se acerca a la ciudad, suceden eventos extraños. Con el correr de los años, la feria no se modifica en lo más mínimo. De la misma forma, en “La canción que cantábamos todos los días” el narrador nos cuenta que su hermano desapareció en un bosquecito y volvió cambiado, como si hubiera sufrido una abducción. Así, su madre no lo reconoce e intenta matarlo.

“La vida es buena bajo el mar” es el relato más atractivo. Un psicólogo atiende Residentes, una comunidad de humanoides para trabajar en forma mecánica. Para evadir la rutina que los aleja de su planeta de origen se dislocan, se teletransportan, como si fueran “diez mil orgasmos juntos, uno dentro del otro”. El terapeuta se siente atraído por la dislocación a tal punto de probarla y volverse adicto a ella.  El matiz metafísico se demuestra en el tercer apartado de “Pequeños accidentes ridículos”: un adolescente sufre telekinesis inconsciente y mueve objetos en sueños.

Después de ese gran libro que fue El asesino de chanchos, Lamberti demuestra que puede moverse con soltura en distintos géneros. En  “Algunas notas sobre el país de los gigantes”, cuando los exploradores regresan de la tierra desconocida se comportan de forma extraña. Sin ser su mejor cuento, Lamberti nos da una pista de su propuesta narrativa. El lector, a la par de los personajes, está invitado a emprender el camino de la conversión. Eso implica dislocarse, entrar en una zona desconocida y transformarse en un adicto. En suma, formar parte del universo diegético. Esa es la esencia de El loro que podía adivinar el futuro aunque un gran prestidigitador como lo es Luciano Lamberti siempre da lugar a las sospechas.//RT3

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