El sexo es un fenómeno paranormal

Por Adela Salzmann // adelablew@gmail.com

kiki-vertical-682x1024

KIKI 2 es el diario íntimo y sexual de cuqui. Ella tiene sexo con muchos varones, los prefiere rubios, jóvenes y estudiantes de medicina (o farmacia) pero tiene sexo con morochos también. A veces lo hace por plata, otras no. Arma sus citas por mensajes de texto, en general los invita a su departamento y les pide que traigan 2 o 3 películas de terror: Actividad paranormal, Premonición, Carrie, para verlas desnudos en la cama. Siempre cambia las sábanas. A Kiki no le gusta hablar por teléfono, tampoco enviar mails, le gustan los mensajes de texto.  Entre sus entradas diarias aparecen transcritos los sms que se envía con sus amantes; forman un diálogo muy ágil lleno de abreviaciones y oralidad. A su vez, están comentados por Kiki: una mirada directa a sus pensamientos.

Los actos sexuales de Kiki son actos performáticos. “Hoy caí en lo de mi cliente porteño me trató como a una puta porque le dije que era eso. Me trató tal cual le dije que yo era. Sin embargo, todo el tiempo me seguí comportando como una artista, quizá como tarotista, porque eso es lo que pienso que soy.” Como un ejercicio repite esta actividad y nos cuenta qué siente, cómo se siente. ¿Quiere conseguir algo de estos encuentros? Se engancha con pocos, con el más rubio y no le va bien. El sexo no tiene que ver con la belleza, Kiki experimenta las formas que toma el trato con hombres heterosexuales en distintas situaciones, modifica actitudes y mide las reacciones; así, activa sus relaciones o las descarta cuando le producen malestar.

“Pensaba que yo debería haber tenido los dos sexos para poder tener orgasmo al penetrar con la pija y también al ser penetrada por la vagina.” Cuqui comenta cómo se compone su cuerpo con otros (muchos y distintos) sin intermediación moral. “PD 4: para ser que me veía muy gorda y fofísima en el espejo, no sentía vergüenza cuando me miraba. No quería taparme sino seguir mirándome para ver cómo soy. Sí me daban ganas de cambiarme cosas, pero me veía como una posibilidad, no un impedimento.”

¿Cómo son los actos sexuales de Kiki? ¿Cómo son los actos performáticos de Cuqui?

Son una misma cosa. No hay diferencia entre arte y vida. Yo quería crear el género psicótico, aunque al único que afectaría es al autor: escribir algo y que se confundiera la realidad y la ficción en su cabeza (bueno, en primera instancia). Kiki 2 y Desierto dividido en centímetros por piedras son libros de no ficción, libros performáticos. Durante la escritura de Kiki 2 yo no podía tener novio, por ejemplo, sino arruinaba el libro (el original son dos años de mi vida sexual). En el libro de las regresiones se me cambió la percepción de la realidad porque empecé a dudar si existía la vida eterna o no, la reencarnación (duda que nunca en mi vida se me había planteado ya que nunca creí en eso), y seguía con el chico con el que salía porque había aparecido en varias vidas pasadas (almas gemelas), entonces me costaba dejarlo.

¿Cuánto de lo que sucede en la novela pertenece a tu vida real?

Kiki 2 no es una novela. Yo iba viviendo cosas a propósito, las anotaba en mi diario íntimo y los extractos de ese diario dan como resultado el libro. Por ejemplo, como mi celular de esa época no tenía mucha memoria, a veces tenía que contestarles a los chicos e ir transcribiendo en mi diario al mismo tiempo. Todo lo que está ahí es real.

¿Cuál es tu relación con el tarot?

El Tarot, en este momento, es parte fundamental de mi vida, no sólo por lo que me enseña cada vez que lo leo (parece como un taller de constelaciones familiares, hay información que no sé de dónde viene), sino porque además es mi principal fuente de ingresos. He descubierto que mi misión en esta vida no es ser escritora ni artista visual (misión entendida como tener éxito y repercusión; sé que podré escribir 100 libros y no pasará nada), mi camino está en el esoterismo. El arte es importante porque sino no podría practicar la Psicomagia, por ejemplo.

¿Qué proponés como acto psicomágico?

El acto salió en la revista nro 21 de El pequeño deseo. Nadie me propuso hacerlo (es colectivo). Yo me voy a volcar al esoterismo y trabajaré no mi neurosis de fracaso sino el amor al arte y la escritura, por mi cuenta. Yo ya acepté mi no éxito/repercusión,  tengo 36 años. En mi caso particular no creo que tenga que ver con un lugar sino con mi misión. Como dicen en la película Hombres de mentes: Gandhi no iba a poder ser corredor de autos, por más que él quisiera eso, su destino era otro.

“El único problema que hay en el arte y la literatura de Córdoba es a nivel emocional: se necesita un acto de psicomagia social para vivir del arte en el arte y estar todos contentos con lo propio y ajeno. Pero, ¿quién quiere sanarse? De esta forma no puede surgir ni un solo buen artista a largo plazo –no lo van a reconocer, van a continuar aplaudiéndose los pequeños balbuceos-. Habrá alguien con renombre, pero no alguien que aporte. El que tenga algo para aportar será eliminado del clan y tendrá que vivir así en Córdoba o irse.” ¿Cómo te manejás en el circuito artístico cordobés? ¿Qué resonancia encontrás con tus intervenciones?

Me gusta trabajar con todo el mundo y en todas las áreas posibles (literatura, teatro, artes visuales). Ahora, en cuanto a resonancia de mi hacer en particular, bueno, no tengo convocatoria ni lectores. Por eso he decidido no hacer más presentaciones de mis libros (en un 90% son performances) porque no va nadie. De cualquier manera, ¿por qué habría de interesarle a alguien lo que yo hago? Para mí esa falta de interés, no sólo en Córdoba, también en Rosario y Buenos Aires, es lo que me indica que las artes visuales y la literatura no son mi misión, sobre todo porque veo la facilidad de acceso a lectores, etcétera que tienen otros: es porque ese sí es su camino. Me tranquiliza la frase, “lo que tenga que ser, será, lo que no, no.”

¿Qué relatos eróticos te interesan?

Me gustan los videos porno artísticos. Un ex amante, posterior a la escritura de Kiki 2, me regaló una serie de videítos que bajó de internet que me encantan, para mí son videoarte: chicas masturbando hombres, pero haciéndoles doler (los masturban hasta hacerlos acabar y luego los siguen masturbando para torturarlos); otros donde no se ven los hombres, sino sólo los penes siendo masturbados con distintas técnicas y con las uñas arregladas divinas, el pelo también… o escenas de bondage con locaciones austeras increíbles. Me gustan mucho los videos de hombres con hombres. Y, en cuanto a los relatos eróticos, me gustan esos que salen en revistas, que manda la gente, no podría decir nombres porque no recuerdo ninguno.//RT.

Anuncios

2 replies »

  1. y ésta chica de donde salió? sus expresiones tan claras son auténticas o producto de una transcripción y corrección posterior? quién hizo la nota? qué cabecita..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s