Gorilas vs. Zombies

Volveré y seré millones

Por Florencia Blanca // florencia.blanca@yahoo.com

Volveré y seré millones, de Matías Pailos.

Pirani Ediciones, 2013. 64 páginas.

 

 

 

 

 

 

 

Los cuerpos de los desaparecidos emergen del Rio de la Plata el día de la muerte de Néstor Kirchner, que quizás por alguna distracción del narrador sucede un 27 de noviembre y no de octubre. Son zombies y están desaforados. Comienzan a atacar a cuanto humano se les cruza y la mayor parte de las víctimas que se cobran están en las villas. Estos se  denominan “zombies conversos” o “neo-zombies no-desaparecidos”. Aparentemente están faltos de voluntad política y son un poquito más tontos. Frente a este escenario, un nerd de Barrio Norte que se hace llamar Marky Nitro se dedica a limpiar a balazos a las distintas especies de esta plaga y un productor televisivo se propone filmarlo en plena acción. Varios episodios se intercalan en Volveré y seré millones, a los que se suman un grupo de jóvenes progresistas que profesan el honestismo y conforman Z.O.N.G.V.I.D.Z. (zona organizada no gubernamentalmente para la vigencia de los derechos zombies), un doctor que experimenta con cuerpos en la morgue de la Facultad de Medicina y ficticios artículos periodísticos que dan cuenta de la polarización en torno a la cuestión zombie.

El libro de Matias Pailos se emparenta con Choripán Social de Sebastián Pandolfelli y con aquel realismo delirante que Laiseca le atribuye. Se emparenta nada más. Porque aún si Volveré y seré millones tiene los temas para generar complicidad entre sus contemporáneos (kirchnerismo, nerds y, por supuesto, zombies), esta novela es un primo lejano que está pasando por una adolescencia prolongada.

La analogía entre desaparecidos y zombies, que a lo sumo podría llevarse el mérito de ser políticamente incorrecta, termina careciendo de tensión a lo largo del libro y se torna predecible. La idea de que “los cadáveres políticos están más vivos que nunca” se enuncia constantemente de un modo u otro y entonces la metáfora se anquilosa y en cuanto instaura un sentido, se agota. Algunos momentos si bien resultan un tanto evidentes no están faltos de cierta gracia: las luchas entre facciones internas, madres y abuelas pidiendo por los derechos de los desaparizombies, estudiantes de Psicología, Filosofía y Letras y Sociales oficiando de traductores, la oposición presentando un proyecto de ley para la erradicación de los zombies y el “Manifiesto Muerto de los Desaparecidos que Siguen Vivos” corriendo por las distintas redes sociales.

Volveré y seré millones quizás sea como ese robot hecho de partes humanas parecido a un zombie que sobre el final del libro es creado por el doctor loco: se erige, crece desmedidamente y desaparece sin gloria.

Anuncios

3 replies »

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s